Cuba Blog – Blogs from Cuba
Ayuda a Iniciativa Cubaverdad
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Google – Web

Google – Sitios Cubaverdad
Busca en Blogs de Cuba con Google
Loading


Follow this Blog
Categorias

Doble moral de la izquierda castrochavista

FABIO RAFAEL FIALLO | Ginebra | 17 de Julio de 2017 – 13:44 CEST.

En el siglo pasado, cuando dictaduras militares de derecha azotaban

América Latina, los movimientos de izquierda desempeñaron un papel

señero en el combate por la instauración de la democracia.

Dichos movimientos luchaban en ese entonces contra el continuismo de los

caudillos de turno y los golpes de Estado militares y en pro de la

libertad de expresión y asociación y del respeto a los derechos humanos.

Inspirados por una ideología marxista, según ellos "científica",

pretendían por añadidura ser los heraldos de una sociedad igualitaria y

justa.

Por tan encomiable actitud, sus integrantes (no menos, ni más, que los

abanderados de idearios liberales, antitotalitarios y por ende

anticomunistas) pagaron un elevado precio en términos de

encarcelamientos, torturas y muertes.

Hoy, mirando retrospectivamente aquellas reivindicaciones, a la luz de

la indolencia cómplice de la izquierda latinoamericana ante las

sistemáticas violaciones a los derechos humanos perpetradas por el

castrochavismo y sus aliados, se puede constatar que no queda principio

ni valor alguno, de aquellos enarbolados otrora por esos movimientos

políticos, que no haya sido mancillado, traicionado y prostituido por la

actual izquierda radical.

Comenzando por el combate contra el continuismo. Ayer execraban la

perpetuación en el poder de los dictadores de derecha y aún hoy se

movilizan contra cualquier intento de reelección de líderes políticos

del campo adverso. Pero comprenden, justifican, y hasta aplauden, el

continuismo más largo y trágico de la historia latinoamericana, es

decir, el de la gerontocracia castrista, así como el de los megalómanos

del "Socialismo del Siglo XXI" Hugo Chávez, Daniel Ortega y Evo Morales.

Igualmente permanecen callados ahora que Nicolás Maduro, aborrecido por

sus conciudadanos según todas las encuestas de opinión, intenta

mantenerse en el poder convocando —sin respetar los cánones estipulados

en la Constitución legada por el propio Hugo Chávez— una asamblea

constituyente rechazada no solo por la oposición sino también por un

número cada vez mayor de figuras prominentes del chavismo.

Así, pues, mientras chavistas de la primera hora se deslindan del bufón

dictador que está hundiendo a Venezuela, la izquierda radical

latinoamericana prefiere cerrar los ojos ante las decenas de muertos,

centenas de heridos y torturados y millares de detenidos por el régimen

venezolano por participar en las multitudinarias protestas callejeras

que por más de tres meses sacuden a Venezuela.

Antigolpistas según de dónde venga el golpe

La misma doble moral se observa con respecto al antigolpismo. En efecto,

nuestros auto proclamados "revolucionarios" no tienen reparos en

aplaudir cualquier ruptura del orden constitucional siempre y cuando la

misma provenga de "fuerzas progresistas", como fue el caso de los golpes

militares del general Velasco Alvarado en Perú y Omar Torrijos en Panamá

a finales de los años 60, así como la intentona golpista de Hugo Chávez

en 1992.

Sin embargo, esos mismos "revolucionarios" esgrimen luego sin sonrojo la

retórica antigolpista para repudiar el fallido intento de golpe de

Estado contra el entonces presidente Hugo Chávez en 2002 o contra la

evicción del poder (hecha no obstante en conformidad con los cánones

constitucionales) de sus aliados Manuel Zelaya, de Honduras, y Fernando

Lugo, de Paraguay.

Ahora se hacen de la vista gorda una vez más ante el golpe de Estado

antiparlamentario perpetrado por su amigote Nicolás Maduro, quien ha

despojado a la Asamblea Nacional, elegida por el pueblo venezolano, de

sus prerrogativas constitucionales.

Ese doble rasero que practica la izquierda castrochavista también ha

dejado hecho trizas su pretendido ideal de justicia social. Sus miembros

condenan las desigualdades existentes en la sociedad capitalista, pero

nada dicen a propósito de la nueva clase corrupta que se ha adueñado de

las riquezas de Venezuela, la llamada boliburguesía, cuyas fortunas mal

habidas suelen terminar en bancos del exterior o invertidas en firmas o

suntuosas propiedades en el denostado "imperio", mientras el pueblo

venezolano se ve asfixiado por la hiperinflación, el desabastecimiento,

el derrumbe de la moneda nacional y a fin de cuentas la miseria.

Y cuando salen a la luz escándalos de corrupción involucrando a

dirigentes del castrochavismo, tales como los develados por los Panama

Papers o por las pesquisas de la justicia brasileña en torno a la

firma Odebrecht, la izquierda castrochavista prefiere mirar hacia otro

lado, supuestamente para no hacerles el juego a los "enemigos de la

revolución", y llega a calificar tales revelaciones de "intervencionistas".

Ellos, que se apresuran a condenar los vínculos de Odebrecht con

gobernantes de otros países, callan ante el hecho de

que Venezuela fue señalado como el país en que, exceptuando Brasil, los

sobornos pagados por esa firma alcanzaron las cifras más elevadas.

Y ni que decir del silencio de los adoradores del castrochavismo ante

las desigualdades de la Cuba castrista, donde la holganza en que viven

los jerarcas del régimen —con poder de compra necesario para adquirir

artículos, entre otros, en las lujosas tiendas de la recién

inaugurada Manzana Kempinski— contrasta escandalosamente con las

vicisitudes de los cubanos de a pie.

En el campo de la equidad de género

El desgaste moral y el trastocamiento de valores de la izquierda

castrochavista se manifiesta igualmente en el campo de la equidad de

género. Los miembros de esa izquierda nunca han dicho esta boca es mía

ante las detenciones y palizas infligidas regularmente a las Damas de

Blanco por las tropas de choque del castrismo por el simple hecho de

reclamar la liberación de los presos políticos cubanos.

Como tampoco han dicho nada de las innumerables declaraciones misóginas

de Evo Morales.

Asimismo, siguen loando, por su retórica "antiimperialista", a un Daniel

Ortega a quien solo el poder y el soborno salvaron de las denuncias de

violación de su hijastra Zoilamérica.

En Venezuela, la mujer está pagando un alto precio por tomar parte en

las manifestaciones de protestas. Más de 300 han sido arrestadas y

muchas han conocido de ese modo la tortura. Cinco de ellas han

denunciado haber sido víctimas de actos lascivos. Pero eso, a la

izquierda radical del continente le ha importado un bledo.

Lo que es más, ¿cómo es posible que los integrantes de esa izquierda

permanecieran impávidos ante el oprobio sufrido por Lilian Tintori,

esposa del preso político Leopoldo López, a quien, en más de una

ocasión, con el asqueroso propósito de humillarla, los carceleros del

castrochavismo le hurgaron hasta las partes más íntimas de su cuerpo

antes de permitirle visitar a su esposo?

Para defenderse de todo esto, esa izquierda desenterrará (como lo hace

cada vez que se encuentra en dificultad) el sempiterno comodín del

antimperialismo. Argüirá que si se saca a relucir el trato vejatorio

recibido por quienes hoy protestan en Cuba o Venezuela, habría también

que evocar los vejámenes sufridos por luchadores nacionalistas durante

las intervenciones yanquis del siglo pasado.

No, mil veces no. Nuestros próceres no izaron el pendón de la soberanía

nacional, exponiendo sus vidas y sufriendo torturas y prisión, para que

tiranos de izquierda vengan hoy a escudarse detrás de esa enseña para

perpetrar impunemente sus crímenes. Al contrario, la coherencia dicta

que quienes pretenden defender el derecho a la autodeterminación de los

pueblos exijan dicha autodeterminación a las dictaduras castrochavistas

que les niegan a sus pueblos el derecho a escoger libremente sus

gobernantes.

Después de tan abominable y vasta adulteración de valores y principios,

a la izquierda castrochavista no le queda ninguna, pero ninguna,

autoridad para dar lecciones de patriotismo o de moral.

Source: Doble moral de la izquierda castrochavista | Diario de Cuba –

http://www.diariodecuba.com/internacional/1500291880_32570.html
http://dictaduracastrista.blogspot.com/feeds/posts/default
Go to article

Noticias relacionadas:


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *