PLANIFICANDO LA ESTRATEGIA

January 31, 2012
 PLANIFICANDO LA ESTRATEGIA



(DE LA 
 
DICTADURA 

   

 A LA 

   

 DEMOCRACIA 

  

 Un Sistema Conceptual para la Liberación) 

 http://www.aeinstein.org/organizations/org/DelaDict.pdf

Capitulo 7

 Para aumentar las posibilidades de éxito, los líderes de la resistencianecesitarán formular un plan de acción global, capaz de fortalecer ala gente que sufre, debilitar la dictadura, después destruirla, yconstruir una democracia duradera. Para poder llevar a cabo talplan de acción, es necesario hacer un cálculo minucioso de lasituación y de las opciones para una acción eficaz. En base a unanálisis así de preciso se pueden desarrollar tanto la gran estrategiacomo las de campañas específicas para alcanzar la libertad. Aunquerelacionados entre sí, el desarrollo de la gran estrategia y el de lasestrategias de campaña son dos procesos separados. Las estrategiasde campaña han de diseñarse para alcanzar y reforzar los objetivosde la gran estrategia.

El desarrollo de la estrategia de resistencia requiere que se presteatención a muchas interrogantes y tareas.

Identificaremos aquíalgunos de los factores importantes que han de considerarse, a nivelde gran estrategia así como en el de las estrategias de campaña.

Todala planificación estratégica, sin embargo, requiere que losplanificadores de la resistencia tengan una profunda comprensiónde toda la dinámica del conflicto, y que le presten atención a losfactores históricos, gubernamentales, militares, culturales, sociales,políticos, sicológicos, económicos e internacionales inclusive. Lasestrategias sólo pueden desarrollarse en el contexto de la lucha par-ticular y sus antecedentes.

Como asunto de primera importancia, los líderes democráticosy planificadores estrategas querrán plantearse los objetivos y laimportancia de la causa.

 ¿Vale la pena empeñarse en una luchasemejante por esos objetivos? Si es así, ¿por qué?

Es críticodeterminar el verdadero propósito de la lucha. Ya hemos dicho eneste trabajo que no basta con derribar la dictadura, o quitar a losdictadores actuales. El objeto de estas luchas debe ser elestablecimiento de una sociedad libre, con un sistema democráticode gobierno. La claridad sobre estos puntos influirá en el desarrollode la gran estrategia y de las subsiguientes estrategias específicas.

En particular, los estrategas tienen que dar respuesta a muchasinterrogantes fundamentales como éstas:

• ¿Cuáles son los principales obstáculos para lograr la libertad?
• ¿Qué factores facilitarían el alcanzarla?
• ¿Cuáles son los puntos fuertes de la dictadura?
• ¿Cuáles son las diversas debilidades de la dictadura?
• ¿Hasta qué punto son vulnerables las fuentes de poder de ladictadura?
• ¿Cuáles son los puntos fuertes de las fuerzas democráticas yde la población en general?
• ¿Cuáles son los puntos débiles de las fuerzas democráticas yde la población en general, y cómo pueden corregirse?
• ¿Cuál es la posición de terceras personas no inmediatamenteinvolucradas en el conflicto que están ayudando, o podríanayudar, bien a la dictadura, bien al movimiento democráticoy cómo podrían hacerlo?

Escogiendo los medios

A nivel de gran estrategia, se necesitará que los estrategas escojan elmedio de lucha idóneo que ha de emplearse en el conflicto venidero.Necesitan evaluar las ventajas y limitaciones de varias técnicasalternativas de lucha, tales como la beligerancia militar convencional,la guerra de guerrillas, el desafío político y otras.

Para llevar a cabo esta selección, los estrategas necesitanconsiderar interrogantes como las siguientes:

¿Estará el tipo de luchaque se escoja dentro del marco de las capacidades de los demócratas?

¿Utilizará la técnica escogida las fuerzas de la población dominada?

¿Enfoca la técnica escogida las debilidades de la dictadura o buscagolpearla donde está más fuerte?

¿Los medios que se usen ayudarána los demócratas a cobrar más confianza en sí mismos, o dependeránde terceras personas o de proveedores externos?

¿Qué historialtienen los medios escogidos de haber servido para el derrocamientode otras dictaduras?

¿Producirán un aumento, o una disminuciónen la cantidad de víctimas y otras pérdidas que podrían ocurrir enel conflicto venidero? Asumiendo que se vaya a tener éxito en cuantoal derrocamiento de la dictadura,

¿qué efecto tendrían los mediosescogidos en el tipo de gobierno que emerja después de la lucha? Esnecesario excluir los tipos de acción que se considerencontraproducentes para el desarrollo de la gran estrategia.

En los capítulos anteriores hemos argumentado que el desafíopolítico ofrece ventajas significativas en comparación con las otrastécnicas de lucha. Los estrategas tendrán que analizar la dinámicade sus conflictos particulares, y determinar si el desafío políticoresponde afirmativamente a las interrogantes anteriores.

Planificando para la democracia

Debemos recordar que el objetivo de la gran estrategia contra ladictadura no es simplemente la caída de los dictadores sino establecerun sistema democrático y hacer imposible el surgimiento de unanueva dictadura. Para alcanzar estos objetivos será necesario quelos medios de lucha que se escojan contribuyan a cambiar ladistribución del poder efectivo de la sociedad. Bajo la dictadura, lapoblación y las instituciones civiles de la sociedad han sidodemasiado débiles y el gobierno demasiado fuerte. Si no se corrigeeste desequilibrio, la nueva camarilla, si así lo quisiere, podría sertan dictatorial como la anterior. Una “revolución palaciega” o ungolpe de estado, por consiguiente, no es bienvenido.

El desafío político contribuye a una más equitativa distribucióndel poder efectivo, mediante la movilización de la sociedad contrala dictadura, tal como fue discutido en el Capítulo Cinco.

Esteproceso ocurre de diversas maneras. El desarrollo de una capacidadde lucha noviolenta significa que la capacidad de represión violentade la dictadura ya no va a producir la intimidación ni la sumisión dela población tan fácilmente. Ésta va a tener a su disposiciónpoderosos medios de acción para contrarrestar y, a veces, hastabloquear el ejercicio del poder de los dictadores. Además, lamovilización del poder popular por medio del desafío político va afortalecer las instituciones independientes de la sociedad. Laexperiencia de haber ejercido alguna vez un poder efectivo no seolvida fácilmente. El conocimiento y adiestramiento que seadquieren en la lucha harán que la población sea menos propensa aque los posibles dictadores la dominen en el futuro. Este cambio enlas relaciones de poder hará mucho más probable el establecimientode una sociedad democrática duradera.

Ayuda del exterior

Como parte de la preparación de la gran estrategia, se necesitacalcular qué papel han de jugar la resistencia interna y las presionesexternas en la desintegración de la dictadura. En este análisis, hemosinsistido que la fuerza principal de la lucha debe provenir del inte-rior mismo del país. El nivel que llegue a alcanzar la ayudainternacional dependerá de cuánto pueda ésta ser estimulada por lalucha interna.

Como un complemento muy limitado, se pueden haceresfuerzos por movilizar la opinión pública mundial contra ladictadura desde un punto de vista humanitario, moral o religioso.

Se puede trabajar para lograr que los gobiernos y las organizacionesinternacionales apliquen sanciones diplomáticas, políticas yeconómicas contra la dictadura. Éstas podrán ser embargoseconómicos o de armamento, reducción de los niveles dereconocimiento diplomático, negación de asistencia económica yprohibición de inversiones en el país bajo una dictadura, expulsióndel gobierno dictatorial de las diversas organizacionesinternacionales y de los organismos de las Naciones Unidas. Ademásasistencia internacional como ayuda financiera o de comunicaciones,

podrá suministrárseles directamente a las fuerzas democráticas.

Formulando una gran estrategia

Después de un estudio de la situación, la selección de los medios yla determinación de qué papel ha de jugar la ayuda del exterior, losplanificadores de la gran estrategia tendrán que esbozar a grandesrasgos la mejor manera de desarrollar el conflicto.

Este amplio planse extendería desde el presente hasta la liberación e instauración deun sistema democrático en el futuro. Al formular una gran estrategia,estos planificadores tendrán que hacerse una serie de preguntas.

Lassiguientes interrogantes, de una manera mas específica que antes,plantearán los considerandos que han de tenerse en cuenta al diseñaruna gran estrategia para una lucha mediante el desafío político.

¿Cuál es la mejor manera de empezar una lucha a largo plazo?

 ¿Cómo podría la población oprimida acumular suficientes fuerzasy confianza en sí misma para desafiar la dictadura, aunqueinicialmente sea de manera limitada?

 ¿Cómo puede aumentarsecon el tiempo y la experiencia la capacidad de la población de aplicarla nocooperación y el desafío político?

 ¿Cuáles deberán ser losobjetivos a alcanzar en una serie de campañas limitadas, dirigidas arecuperar el control democrático de la sociedad y a limitar el de ladictadura?

¿Quedan aún instituciones independientes que hayansobrevivido la dictadura y que pueden usarse en la lucha porestablecer la libertad?

¿Qué instituciones de la sociedad pueden serrescatadas del control de los dictadores, o cuáles instituciones hande ser creadas de nuevo por los demócratas para satisfacer lasnecesidades de éstos y para establecer esferas de ejerciciodemocrático aún cuando la dictadura continúe?

 ¿Cómo puede desarrollarse la fuerza organizacional en laresistencia? ¿Cómo se puede adiestrar a los participantes? ¿Quérecursos (financieros, materiales, etc.) se requerirán a lo largo de lalucha? ¿Qué tipo de simbolismo será el más efectivo para movilizara la población?

¿Por medio de qué tipo de acción y en qué etapas se veránprogresivamente debilitados o eliminados los recursos del poder delos dictadores?

¿Cómo puede la población que resiste persistir en eldesafío y a la vez mantener la necesaria disciplina noviolenta?

 ¿Cómo podrá la población satisfacer sus necesidades básicas du-rante el curso de la lucha?

 ¿Cómo se podrá mantener el orden socialen medio del conflicto?

 ¿Qué hará la resistencia democrática, amedida que se aproxime la victoria, para seguir construyendo lasbases de la sociedad de la post-dictadura y lograr que la transiciónsea lo menos brusca posible?

Recuérdese que no hay un curso prescrito, ni se puede crear unmodelo de estrategia para cada movimiento de liberación contra lasdictaduras.

 Cada lucha por derribar un régimen de fuerza yestablecer un sistema democrático tendrá que ser diferente. Nuncahabrá dos situaciones exactamente iguales. Cada dictadura tienealgunas características individuales, y variarán las capacidades dela población que busca liberarse.

Los planificadores de una granestrategia para una lucha de desafío político requerirán una pro-funda comprensión, no sólo de su situación específica de conflictosino también de los medios de lucha que hayan escogido.(13) 

Cuando la gran estrategia para la lucha ha sido cuidadosamenteplanificada hay razones de peso para darla a conocer ampliamente.Las grandes cantidades de gente que hace falta que participen estaránmás dispuestas y aptas para actuar si entienden la concepción ge-neral así como las instrucciones específicas. Es posible que el saberesto tenga un efecto muy positivo en la moral y en su voluntad departicipar y actuar apropiadamente.

En todos los casos loslineamientos generales de la gran estrategia se darán a conocer a losdictadores y esto, potencialmente, puede llevar a aquéllos a ser menosbrutales en su represión, a sabiendas de que, políticamente, puedesalirles el tiro por la culata. El haber sido alertados sobre las  características especiales de la gran estrategia podría tambiéncontribuir a causar disensiones o descontento entre los partidariosdel dictador.

Una vez que se ha adoptado un plan estratégico global parahacer caer la dictadura y establecer un sistema democrático, esimportante que los grupos democráticos persistan en aplicarlo. Enmuy raras circunstancias deberá la lucha apartarse del plan inicialde la gran estrategia. Cuando haya abundante evidencia de que lagran estrategia escogida fue mal concebida, o cuando lascircunstancias de la lucha hayan cambiado fundamentalmente, esposible que los planificadores tengan que alterar la gran estrategia.Aún entonces, deberá hacerse solamente después de que el cálculofundamental se haya hecho de nuevo, y se haya desarrollado yadoptado una estrategia nueva más adecuada.

Planificando las estrategias de campaña

No importa cuán sabia y promisoria sea, una gran estrategiadesarrollada para terminar con la dictadura no se ejecuta por sí sola.Hará falta que se desarrollen estrategias particulares para orientarlas principales campañas enfocadas al socavamiento del poder delos dictadores.

Estas estrategias, en su momento, van a incorporar ydirigir una serie de movimientos tácticos que aspiran a infligir golpesdecisivos contra el régimen de los dictadores. Las tácticas y losmétodos de acción específicos deben escogerse cuidadosamente paraque contribuyan a alcanzar los objetivos de cada estrategia particu-lar.

 La discusión aquí se enfoca exclusivamente a nivel de estrategia.Hace falta que los estrategas que planifican las campañasmayores, así como los que planificaron la gran estrategia, tenganuna comprensión minuciosa de la naturaleza y de los modosoperacionales de la técnica que hayan escogido para la lucha.

Asícomo los oficiales militares tienen que entender de estructuras defuerza, táctica, logística, pertrechos, efectos geográficos y demás paraurdir una estrategia militar, los planificadores del desafío políticodeben conocer bien la naturaleza y los principios estratégicos básicosde la lucha noviolenta.

Aunque así fuere, la atención a lasrecomendaciones de este ensayo y la respuesta a las preguntas queplanteamos aquí, no producirán por sí mismos las estrategias. Laformulación de las estrategias para la lucha requiere además de unacreatividad bien informada.

Al planificar las estrategias para las campañas específicas yselectivas de resistencia, y para el desarrollo a largo plazo de la luchade liberación, los estrategas del desafío político tienen que considerarvarios puntos y problemas, entre los cuales se encuentran lossiguientes:

• Determinación de los objetivos específicos de la campaña yde cómo éstos contribuyen a hacer efectiva la gran estrategia;

• Consideración de los métodos específicos o armas políticasque mejor se puedan emplear para implementar la estrategiaescogida. Dentro del plan estratégico integral para unacampaña en particular, será necesario determinar qué planestácticos menores y qué métodos de acción específicos se debenemplear para imponer presiones y restricciones a las fuentesde poder de la dictadura. Recuérdese que el alcanzar losobjetivos mayores vendrá como resultado de haber escogidocuidadosamente, e implementado específicamente, los pasosmenores.

• Determinación de si los asuntos económicos debenrelacionarse con la lucha total, que es esencialmente política,y de cómo. Si los asuntos económicos han de ser prominentesen la lucha, hay que cuidar que los malestares económicosde veras podrán remediarse luego de liquidada la dictadura.Si no, la desilusión y el descontento cundirán, a menos quese provean soluciones rápidas durante el período detransición a una sociedad democrática. Esa desilusión puedesuscitar el ascenso de las fuerza dictatoriales que prometanponer fin a los malestares económicos.

 • Determinación a priori de qué clase de estructura de  liderazgo y sistema de comunicaciones funcionarán mejor alcomienzo de la lucha de resistencia. ¿Qué medios de tomardecisiones y de comunicación serán posibles durante el cursode la lucha para orientar continuamente a los de la resistenciay a la población en general?

Comunicación de las noticias de la resistencia a la población,las fuerzas del dictador y la prensa internacional. Lasdenuncias e informaciones deben ser rigurosamente veraces.Las exageraciones y las reclamaciones infundadas minan elprestigio de la resistencia.

 • Planes sobre actividades constructivas independientes—económicas, sociales o educativas—que aumenten laconfianza de las personas en sí mismas, para que sean capacesde responder a las necesidades de su propia gente durante elconflicto que va a producirse. Tales proyectos pueden seradministrados por personas que no estén directamenteinvolucrados en las actividades de la resistencia.

 • Determinación de qué clase de ayuda exterior es deseablepara apoyar una campaña específica o la lucha de liberaciónen general. ¿Cómo puede la ayuda exterior movilizarse dela mejor manera, y utilizarse, sin hacer depender la luchainterna de factores externos no confiables? Hará falta decidircuáles de los grupos del exterior son los más apropiados ylos más aptos para ayudar, por ejemplo las organizacionesnogubernamentales (movimientos sociales, grupos religiososo políticos, sindicatos, etc.), los gobiernos y/o las NacionesUnidas y sus diversos cuerpos.

Es más, los planificadores de la resistencia tendrán que tomarmedidas para preservar el orden y planear cómo puede responderla gente a sus propias necesidades durante los procesos de resistenciamasiva contra los controles dictatoriales. Esta planificación se orientano sólo a crear estructuras alternativas independientes y democráticasy a responder a las verdaderas necesidades, sino también a reducirla credibilidad del régimen cuando éste declare que es necesaria unarepresión más severa para poner fin al desorden y la delincuencia.

Difundiendo la idea de la nocooperación

Para un desafío político exitoso contra una dictadura, es esencialque la población capte la idea de la nocooperación.

 Como se ilustróen el cuento del “Amo de los Monos” (ver Capítulo Tres), la ideabásica es sencilla. Si un número suficiente de subordinados se rehusaa seguir cooperando por un tiempo suficiente a pesar de la represiónel sistema opresivo se debilitará, y acabará por desplomarse.Las personas que viven bajo una dictadura pueden ya estarfamiliarizadas con este concepto por diversas fuentes.

Aún así lasfuerzas democráticas deben deliberadamente difundir y comunicara todos los estratos sociales la idea de la nocooperación. La fábuladel “Amo de los Monos”, o una semejante, podría difundirse portoda la sociedad. Un cuento así puede comprenderse fácilmente.Una vez que la población en general haya asimilado el concepto dela nocooperación, la gente podrá entender la relevancia que van atener en el futuro los llamados a practicar la nocooperación contrala dictadura. De la misma manera podrán, por cuenta propia,improvisar miles de formas específicas de nocooperación ensituaciones nuevas.

A pesar de las dificultades y peligros en los intentos decomunicar ideas, noticias e instrucciones de la resistencia cuando seestá viviendo bajo una dictadura, los demócratas a menudo handemostrado que sí es posible hacerlo.

Aún bajo los regímenes naziso comunistas, fue posible que los de la resistencia se comunicaran,no sólo con otros individuos, sino con grandes públicos, mediantela publicación de periódicos ilegales, folletos, libros y másrecientemente por medio de casetes de audio y video.

Ya con la ventaja de una planificación estratégica previa, sepueden preparar los lineamientos para la resistencia y diseminarlos.Estos pueden indicar los motivos por los cuales y las circunstanciasen que la población debe protestar y suspender la colaboración, ycómo puede esto llevarse a cabo. Entonces, aún cuando lascomunicaciones con la dirección democrática se cortaran y no seemitieran o recibieran instrucciones específicas, la población sabríacómo actuar en relación con ciertos asuntos importantes.

Taleslineamientos también podrían usarse para comprobar si la policíaha emitido falsas “instrucciones a la resistencia” a fin de provocaruna acción que desacredite el movimiento.

La represión y las contramedidas

Los planificadores de la estrategia tienen que calcular las posiblesrespuestas y la represión, especialmente el umbral de violencia dela dictadura de cara a las acciones de la resistencia democrática.

Serápreciso determinar cómo enfrentarlas y contraatacarlas, o evitar elposible incremento de la represión sin someterse. Tácticamente, ensituaciones específicas, una advertencia apropiada sobre la represiónque se espera servirá a los de la resistencia y a la población en ge-neral para que sepan los peligros que corren si participan.

Si larepresión se perfila muy seria, deben tomarse medidas para darasistencia médica a los heridos de la resistencia.

Anticipándose a la represión, los estrategas harán bien enconsiderar por adelantado el empleo de tácticas y métodos quecontribuyan a alcanzar el objetivo específico de la campaña, o laliberación misma, pero que hagan menos probable o posible unarepresión excesiva. Por ejempo, las acciones callejeras y lasmanifestaciones contra las dictaduras extremas pueden ser muydramáticas, pero pueden arriesgarse a dejar miles de muertos entrelos manifestantes. De hecho, el alto costo que éstos paguen puedeno aumentar más la presión sobre la dictadura que si todo el mundose hubiera quedado en su casa, hubiera habido una huelga, o si losfuncionarios hubieran participado en un acto de nocooperaciónmasiva.

Si se ha contemplado que la acción provocadora de la resistenciacon un alto riesgo de víctimas va a hacer falta para un fin estratégico,entonces hay que calcular con mucho cuidado los posibles costos dela acción y sus ganancias. ¿Estarán los de la población y los de laresistencia listos para comportarse disciplinadamente y de una maneranoviolenta durante el curso de la lucha? ¿Podrán resistirse a lasprovocaciones de la violencia?

Los planificadores han de considerarqué medidas han de tomarse para mantener la disciplina noviolenta,y para sostener la resistencia a pesar de las brutalidades. ¿Seránposibles y a la vez efectivas algunas medidas como los compromisos,las declaraciones de política a seguir, los folletos sobre la disciplina,las convocatorias a las manifestaciones y el boicot aplicado a perso-nas y grupos que aboguen por la violencia? Los dirigentes tienen queestar siempre alerta ante la presencia de agentes provocadores cuyamisión será incitar a los manifestantes a la violencia.

Adhiriéndose al plan estratégico

Una vez que un concienzudo plan estratégico se pone en marcha,las fuerzas democráticas no deben dejarse distraer por losmovimientos menores que emprendan los dictadores, y que puedententarlos a abandonar la gran estrategia o la de una campaña enparticular, haciendo que muchas actividades enfoquen asuntos sinimportancia. Tampoco deben permitir que la emoción del momento—quizá en reacción a las nuevas barbaridades efectuadas por ladictadura—permita desviar la resistencia democrática de su granestrategia o de su estrategia de campaña. Las barbaridades puedenhaber sido perpetradas precisamente para provocar que las fuerzasdemocráticas abandonen su plan bien fundado y hasta lleguen acometer actos violentos, a fin de que los dictadores puedanderrotarlos más fácilmente.

En tanto el análisis básico se considere acertado, la tarea de lasfuerzas pro-democráticas es la de llevarlo adelante paso a paso. Porsupuesto que van a producirse cambios de táctica y de objetivosintermedios. Un buen líder siempre está dispuesto a explotar unaoportunidad. Estos ajustes no deben confundirse con los objetivosde la gran estrategia o los de una campaña específica. La minuciosaimplementación de la gran estrategia que se haya decidido y de lasestrategias de las campañas particulares, va a contribuir grandementea la victoria.

…………………………………………………

(13) Se recomienda el estudio completo de Gene Sharp, The Politics of Nonviolent Action
(La Política de la Acción Noviolenta), y de Peter Ackerman y Christopher Kruegler,
Strategic Nonviolent Conflict (El Conflicto Estratégico Noviolento), (Westport, Con-
necticut: Praeger, 1994). También ver Gene Sharp, Waging Nonviolent Struggle: Twen-
tieth Century Practice and Twenty-First Century Potential. Venidero.

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